lunes, 12 de diciembre de 2016

LA LECTORA

Andaba yo un día negro, pensando en trasladarme mentalmente a algún escenario donde me pudiera sentir confortable, para abstraerme de una realidad no deseada por mí, pero imposible de evitar.
Fue así como comencé a imaginar un momento tranquilo, de lectura pausada, de relax frente a un ventanal, con vistas a una calle llena de vida, con una temperatura cálida que me permitiese estar descalza en una vieja pero confortable casa.
Quizá mirando por la ventana hacia las calles de mi ciudad imaginaria, elegiría después de la lectura entre una relajante siesta o la promesa de un paseo por el casco viejo, o tal vez, ya que el sol acompaña, un paseo hacia la playa o una reunión con viejos amigos...
Y tratando de resumir esa idea en una imagen, nació este cuadro, un óleo sobre tabla, al que le estoy agradecida, porque pintándolo también he disfrutado, reflexionando sobre las cosas importantes que no se pagan con dinero.
Ahora, este cuadro ha viajado hasta una casa con muchos libros, en una cálida ciudad con mar, así que estoy contenta, pensando en lo bien que está mi "lectora", porque a veces, de alguna manera, los sueños sí se cumplen.
Aprovecho estas líneas para felicitaros a todos las fiestas y desearos muchos momentos como éste, de calidad y calidez, de relax y tranquilidad. Porque muchas cosas nos aguardan y muchas serán muy buenas. Tendremos que estar atentos para no perdernos ni una, que lo más importante, a veces, se nos escapa...

                                                            ¡¡¡FELICES FIESTAS!!!