lunes, 12 de diciembre de 2016

LA LECTORA

Andaba yo un día negro, pensando en trasladarme mentalmente a algún escenario donde me pudiera sentir confortable, para abstraerme de una realidad no deseada por mí, pero imposible de evitar.
Fue así como comencé a imaginar un momento tranquilo, de lectura pausada, de relax frente a un ventanal, con vistas a una calle llena de vida, con una temperatura cálida que me permitiese estar descalza en una vieja pero confortable casa.
Quizá mirando por la ventana hacia las calles de mi ciudad imaginaria, elegiría después de la lectura entre una relajante siesta o la promesa de un paseo por el casco viejo, o tal vez, ya que el sol acompaña, un paseo hacia la playa o una reunión con viejos amigos...
Y tratando de resumir esa idea en una imagen, nació este cuadro, un óleo sobre tabla, al que le estoy agradecida, porque pintándolo también he disfrutado, reflexionando sobre las cosas importantes que no se pagan con dinero.
Ahora, este cuadro ha viajado hasta una casa con muchos libros, en una cálida ciudad con mar, así que estoy contenta, pensando en lo bien que está mi "lectora", porque a veces, de alguna manera, los sueños sí se cumplen.
Aprovecho estas líneas para felicitaros a todos las fiestas y desearos muchos momentos como éste, de calidad y calidez, de relax y tranquilidad. Porque muchas cosas nos aguardan y muchas serán muy buenas. Tendremos que estar atentos para no perdernos ni una, que lo más importante, a veces, se nos escapa...

                                                            ¡¡¡FELICES FIESTAS!!!




jueves, 8 de septiembre de 2016

MIRA TÚ POR DONDE

Acrílico de 40x40, título: "Deep inside"

De vuelta después de muchos meses, espero poder publicar algo de vez en cuando, aunque ahora me resulta muy complicado. Mi vida ha cambiado y mi tiempo disponible es aún menor que antes, pero las ganas de pintar no se me pasan.

En esta ocasión, os traigo un cuadro que pinté hace unos años, uno de los que pinté con más intensidad, en una de las situaciones más difíciles por las que creo que se puede pasar. Fué un momento en que se me paró la vida, perdí toda la esperanza, me quedé sin escapatoria, sin armas y con la sensación de estar viviendo un sueño horrible. Aún a veces tengo pesadillas con esa época pero, afortunadamente todo se acaba sobrellevando; somos fuertes aunque no lo sabemos realmente hasta que nos toca enfrentar las cosas.

El caso es que una persona vió  el cuadro en una exposición y, mira tú por dónde, se enamoró de él. Yo había dudado si colgarlo o no, pues a mí me gusta pintar desde la alegría de vivir, y esta obra era todo lo contrario. Pero como todo es subjetivo, y cada mirada interpreta lo que ve desde su mundo y sus propias percepciones, la decisión de comprarlo de Mónica creo que fué instantánea.

Pues bien, esta maravillosa persona, y lo digo porque he conocido su labor profesional y lo que ella personalmente transmite, ha logrado un sueño, que es vivir en una casita de campo con su pareja. Mónica me ha hecho llegar esta foto de mi cuadro en su finca, árbol con árbol, y me he sentido muy orgullosa de que lo tenga en su casa. Quería transmitiros hoy la idea de que las tangentes, secantes y cortantes de la vida nos cruzan con fantásticas personas, con gente que nos hace comprender y mirar diferente, ¡qué alivio verdad?

Desde este sitio os mando a todos, y en especial hoy a Mónica y su pareja, un abrazo de esos de oso, ¡ojalá que os llegue un poquito de calor!