lunes, 9 de noviembre de 2015

Comunicadamente incomunicada

Mixto sobre lienzo de  80x 120.

A ver, a ver, querido lector... ¿tú que opinas, las nuevas tecnologías nos aíslan o nos mantienen más conectados?
Porque admitámoslo, poco a poco vamos entrando en la espiral del chateo, los grupos y las conversaciones por el teléfono móvil desde distintas plataformas. ¿Eso nos hace desatender a nuestros allegados? ¿Nos convertimos en autómatas programados desde que, por la mañana, antes de ducharnos, antes de desayunar, ya miremos si hay mensajes, si alguien nos ha puesto un me gusta o si "esa" persona ha añadido un comentario?
 O, por el contrario, piensas que esa interconexión nos hace socializar, abrirnos a los demás, ser más activos, más creativos y menos propensos a encerrarnos en nosotros, espantando fantasmas como el de la melancolía o incluso la depresión.
En mi humilde opinión, la respuesta es muy sencilla. Lo habréis oído a vuestros mayores infinidad de veces: todo en su justa medida. De nuevo, el beneficio o perjuicio que podamos obtener de las nuevas tecnologías y las nuevas formas de comunicarnos, depende de nuestro equilibrio, como casi todo en la vida, ¿no creéis?
Y ya os dejo, que llevo un buen rato al teclado y alguien por aquí va a pensar que no hago nada de provecho.

¡Feliz noviembre a todos!

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