sábado, 17 de octubre de 2015

Por el tejado.





Mixto sobre lienzo de 30 x 25.

No sé qué tienen los tejados, pero me encantan. Tal vez sea mi lado gato, porque cuando sale el sol me apetece salir a tumbarme y ronronear en las tejas, o tal vez sea la sensación de desahogo que me da mirar la entrada al cielo desde el último piso de un edificio, no sé, pero me relajan.
El trocito de tejado que pinto en este cuadro se ve desde una ventana, y el contraste entre el brillo del metal y la textura de las tejas como corteza de pan tostado me enamora tanto como a las gaviotas, que se posan a gritar como locas en los sombreretes de vez en cuando, quitando su sitio a las palomas que se van espantadas.

Copio aquí unas líneas de "Y sin embargo", canción de Joaquín Sabina, que me ha venido a la memoria mientras escribía:

"Y si te vas, me voy por los tejados 
Como un gato sin dueño 
Perdido en el pañuelo de amargura 
Que empaña sin marcharla tu hermosura".  

Os dejo también un enlace, que merece la pena escucharla: https://youtu.be/6UJtwXDSnkc

No hay comentarios:

Publicar un comentario