domingo, 6 de septiembre de 2015

Septiembre




Mixto sobre lienzo 22x33.

"Septiembre" es algo más que un cuadro, es una prueba de amor. Ese amor maduro que, por experiencia, por haber tropezado varias veces, por tenacidad, porque la fortuna a veces sonríe, algunos acaban consiguiendo.
Afortunados ellos que pueden contarlo, mimándolo y consintiéndolo, que para eso es amor.
La orilla calmada y en ocres, es propia de un atardecer de fin de verano, porque el aire ya huele a principios de otoño, porque la brisa ya es más fresca, porque ya se puede pasear por ella sin sortear bañistas rezagados. La bailarina representa la vitalidad y la pasión por la vida; baila para ella porque la música la lleva dentro y el corazón guía sus pasos.

Pero mucho mejor es que os copie aquí "El desayuno", un poema del sevillano Luis Alberto de Cuenca, que me emociona y os acerca infinitamente mejor el sentimiento en el que pensaba cuando pintaba este cuadro:

Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».