domingo, 28 de diciembre de 2014

¡¡¡ Feliz 2015 !!!



Nada de pueblecitos nevados, nada de chimeneas encendidas, nada de vestidos elegantes ni copas en la mano esperando las campanadas… Yo os ofrezco este dibujo, que para mí simboliza a la perfección la renovación y la esperanza que otorgamos al año que está a punto de estrenarse. La inocencia de una niña que esforzadamente riega una planta pequeña, con la idea de verla crecer tanto como ella o más.

Eso espero yo de 2015, crecer con él, plantando cara a los acontecimientos que me depare si no son buenos y abriéndole los brazos si son positivos.
Este nuevo año, debo hacer más caso de mi intuición, pues no siempre la escucho. Incluso a veces la guardo debajo de la almohada, para no oírla cuando me habla, como si de un ruidoso despertador se tratase. Pensaréis que también me puedo equivocar con algo tan subjetivo como la intuición, pero francamente, viendo las meteduras de pata a las que me ha llevado el raciocinio, dudo que sea peor.

En 2015 no es mi propósito adelgazar, ponerme en forma o aprender idiomas; yo sólo quiero equilibrio, paz para afrontar de la manera más acertada posible los problemas, y sabiduría suficiente para escoger, en los cruces de caminos, la buena senda, aunque no parezca la más fácil de transitar. Sólo quiero sentirme útil, entera y apreciada por quienes me rodean.

Este año que empieza no me voy a esforzar por agradar o comprender a los que me ignoran e incluso evitan mi presencia, está claro que eso es un error. Tener repetidamente la sensación de que podemos estar en unos momentos y en otros no, que la prioridad siempre son los demás, que  se nos puede esconder o ignorar, merced a los intereses ajenos, por muy buena que sea la excusa, es algo que ya no voy a tolerar más. No quiero intermitencias ni arrepentimientos ni perdones. Soy una persona, no se me puede guardar en una vitrina y sacarme graciosamente para jugar.

Con mi gente quiero ser un auténtico equipo, pase lo que pase, digan lo que digan, sentir que bailamos bien agarrados, deslizándonos por encima de todos los escollos y estúpidos prejuicios. Que sepan, y saber yo, que no están solos, que no me quedo sola. Que lo primero, somos nosotros.

Es mi idea crecer como persona, anhelo alcanzar esa tranquilidad de estar a gusto con uno mismo, queriéndome como soy. Si veo que alguien desestabiliza mi vida, entonces dejaré que mi intuición decida; creo que esa compañera me va a ayudar mucho este año.

¿Y vosotros? ¿Habéis pensado seriamente en lo que no queréis más para este año y en lo que deseáis conseguir?


                        ¡¡¡Feliz 2015!!!

6 comentarios:

  1. Buenos días, Lucía.
    Un gran digujo y un texto excelente. Gracias.
    Ojalá tus deseos se cumplan. Os deseo lo mejor.
    Feliz 2015.

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    1. Por sus comentarios siempre positivos, y por su fidelidad a éste, mi humilde blog, le concedo a usted, Sr. Ortea, el premio "Mirada Salada" 2014.
      Desde aquí le deseo un venturoso 2015, para usted y para los suyos.
      Un abrazo.

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  2. Nada pid
    o no me pido nada tampoco
    Lo hago sun pedirlo a solas con la luz de la vela.Un abrazo

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    1. Eso suena a libertad, Recomenzar. Feliz 2015.

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  3. Hermoso texto propio de un alma y corazón de sensibilidad exquisita.
    Algo que lamentablemente no abunda demasiado en esta sociedad nuestra.
    Que tus deseos florezcan en clave de realidad y el Universo premie tu valentía y tu calidad humana con un infinito jardín de felicidad.

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  4. Armando, me has dejado sin aliento con tus palabras, ¡muchas gracias! Que tengas un año lleno de inspiración y creatividad.

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