miércoles, 29 de octubre de 2014

Vuelta a las clases.


Señoras y señores, lo reconozco, en clase ¡¡¡ me aburroooooo!!! En algunas desesperadamente, y mientras lucho por no bostezar abriendo la boca como un buzón, el boli empieza a deslizarse con disimulo por la libreta, para regocijo de mi compañera de pupitre, que está más pendiente de mis garabatos que de la clase, de lo que deduzco que sigo como siempre, siendo una mala influencia.
Me siento igual que el perrito del dibujo, deseando salir para caminar un poco, hacer un pis y despejar.
De verdad que tengo un especial cariño por la profesión docente (estoy rodeada de ellos), pero hay profesores que desmotivan, desmoralizan y hacen aborrecible la asignatura a partes iguales, ¡unos campeones!
Para que no se enfaden los "adyacentes", que haberlos haylos y muy esforzados en su tarea, pego a continuación el "Decálogo del Maestro" de Gabriela Mistral, que como podréis leer es todo ternura:


1. ama. si no puedes amar mucho, no enseñes a niños.
2. simplifica. saber es simplificar sin quitar esencia.
3. insiste. repite como la naturaleza repite las especies hasta alcanzar la perfección.
4. enseña con intención de hermosura, porque la hermosura es madre.

5. maestro, se fervoroso. para encender lámparas basta llevar fuego en el corazón.
6. vivifica tu clase. cada lección ha de ser viva como un ser.
7. acuerdate de que tu oficio no es mercancía sino oficio divino.
8. acuerdate. para dar hay que tener mucho.
9. antes de dictar tu lección cotidiana mira a tu corazón y ve si está puro.
10. piensa en que dios se ha puesto a crear el mundo de mañana.

Vaya un grandísimo abrazo desde aquí a todos los buenos profesores.

2 comentarios:

  1. Hola, Lucía:
    Me encanta el dibujo, felicidades,
    Respecto a tu aburrimiento en clase, veo que tu ingenio te mantiene lejos del bostezo.
    Buen jueves, Lucía.

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  2. Gracias, Nino! Buen jueves también para ti.

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