domingo, 5 de octubre de 2014

Los gatos de Eva.

Mixto sobre lienzo de 50x50.

Observar a los gatos es una delicia, son elegantes, acróbatas e independientes.
Me hace mucha gracia cómo llaman los chinos al gato: "mao"... ¡no podía ser de otra manera!
Encontré este bonito poema dedicado al gato doméstico, pero lamentablemente no sé quién es el autor, espero que sepa disculparme y que no le moleste, si algún día pasa por aquí, que lo haya compartido con vosotros:

El gato de mi casa:

Bendito el gato de mi casa
porque no hay otro Paraíso para él
ni más Eternidad
que el sitio al sol donde ahora duerme.

De modo que mi casa a salvo está
mientras él sueñe.


¡Ronroneante semana a todos!

4 comentarios:

  1. Buenos días, Lucía.
    Felicidades por esta delicia gatuna.
    ¡Miaú!

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  2. Buenos días Sr. Ortea:
    Gracias por su comentario.
    Remiáu!

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  3. Para mi los gatos son, sobre todo, elegantes. Especialmente me encanta el movimiento que hace con su cola en el momento de sentarse, cómo la colocan con suavidad sobre el suelo...
    Recuerdo especialmente un gato siamés que mi hermana tuvo una temporada que vivió en un ático de la c/ Caveda, era precioso, y se pasaba el día subido a los muebles más altos de la casa, evitando rozar siquiera todos los elementos de decoración que había en las estanterías.
    Alguna vez he pensado que si llego a ser un viejo solitario y cascarrabias, me gustaría compartir mi casa con un gato siamés, para que disfrute de tomar el sol en el tejadillo de la terraza, o se pasee elegante por las estanterías, o ronronee mimoso a mi lado...
    También me vale una gata.

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    1. Estimado Sr. Sáenz de Santa María:

      No sé yo si, cuando llegue Vd.a esa provecta edad, en la que agacharse es un suplicio y acordarse de lo reciente todo un mérito, será un viejo solitario pero, si me permite el atrevimiento, me aventuro a imaginar que cascarrabias lo será... ¡con avaricia!
      Es más, a riesgo de oír desde aquí sus bufidos, y siempre desde el más tremendo de los cariños y respetos, me atrevo a decir que si a más dosis de "repunancia" correspondieren más gatos, es probable que llegase usted a disfrutar de dos o más felinos.
      Espero que no sirvan estas líneas, querido amigo, para empañar nuestra agradable amistad, pues lo único que pretendo es despertarle una sonrisa; ya sabe usted que yo también soy un poco gata...

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