jueves, 25 de septiembre de 2014

La siesta.

Acrílico y pastel sobre lienzo de 50x50.
No soy consciente de haber dormido la siesta hasta que tuve diecinueve años. A esa edad, tenía que aprovechar el mediodía para estudiar el manual del carnet de conducir. En esos momentos, ante lo entretenido de la lectura, un irremediable sopor me empujaba a recostarme y dar una "cabezadita". Poco a poco ese ratito de ausencia se convirtió en costumbre, y ahora, en los días que no tengo siesta,
siento que mi cansancio se triplica. Además, me gusta tumbarme en la cama y dormir a oscuras, pues cualquier cosa me desvela. Vamos, casi casi como Camilo José Cela, que decía practicar la siesta de pijama y orinal.
De la siesta hay gente que despierta malhumorada, o más cansada; parece ser que el factor clave que diferencia un descanso reparador de un mal descanso es la duración de la misma. Yo estoy todo el tiempo que me es posible, y duermo tan profundamente que a veces sueño, y hasta me despierto dudando si es de día o de noche.
Curioso resulta como denomina la gente a ese momento reparador. En Asturias decimos que echamos un "pigazu", las señoritas finas simplemente se quedan "traspuestas", los hay que dicen que estuvieron "mirando para dentro" o, como decía un tío mío, que lo visitó "el hombre del mazo".
¿Tú conoces alguna expresión diferente para la palabra siesta?


miércoles, 17 de septiembre de 2014

El hermano menor.






En este fragmento de "La Mercedes" aparece el menor de los hermanos. 
Su pose relajada, con los brazos caídos, y su gesto, con la lengua abultando la parte interna de su labio inferior, denotan tranquilidad. Confía en sus hermanos, para eso es el benjamín; él va a disfrutar de la ocasión.
Siguiendo con el artículo de Jon Fernández, publicado en "La Vanguardia.com", os dejo un breve resumen del hermano pequeño:

"Dice la sabiduría popular que los últimos se crían solos. Actualmente, el pequeño es el más joven de dos, o como mucho, de tres hermanos, y en este último caso, el menor comparte muchas de las características del hermano mediano, con la diferencia de que nunca sufre el destronamiento.

Quizá por ello se sigue diciendo que son los más mimados y consentidos.
 Los estudios psicológicos indican que los menores cultivan una personalidad menos convencional, pero más independiente y creativa. Eso se debe, en cierto modo, a que los pequeños se encuentran desde el principio con otro niño que comparte con ellos la atención de sus padres, lo cual hace que busquen la forma de crear su propio lugar con una estrategia más flexible."

Yo soy la hermana pequeña, ¿y tú?

miércoles, 10 de septiembre de 2014

El mediano.


En este fragmento de "La Mercedes", obra que publico completa en un post anterior, aparece el hermano mediano. En su expresión me pareció ver a un niño más atrevido y quizá más rebelde que sus compañeros de barca.
Bajo mi punto de vista, los hermanos de en medio desarrollan una gran capacidad de comunicación, de empatía y, por tanto, de adaptación a las circunstancias. Eso hace también que sean grandes manipuladores, pues saben aliarse con los pequeños o los mayores según les interese, y se salen con la suya con increíble facilidad.
Este fragmento es del artículo de Jon Fernández que os mencionaba en la entrada del hermano mayor:

 "El segundo hermano es el príncipe que destrona al rey de casa, quien inevitablemente hace brotar los celos del hermano mayor.
Como el papel de la autoridad está ya ocupado en el grupo fraterno por el hermano mayor, Sulloway dice que el resto de hermanos tienen que ingeniárselas para buscar su espacio.“Lo que se esconde detrás de este tema de los hermanos es la búsqueda de la identidad propia. Si los padres o el estatus fraterno no te la prestan de manera clara, la tienes que buscar, y esa búsqueda tiende a ser menos convencional”, según Arranz. De ahí que los hermanos menores desarrollen en mayor medida lo que en términos médicos se llama la teoría de la mente. “Es la capacidad de ponerse en el punto de vista del otro. Eso que utilizamos cuando jugamos, por ejemplo, al ajedrez. Se trata de tener una teoría de cómo funciona la mente del otro y utilizarla en la vida cotidiana”.

¿Eres tú un hermano mediano?





martes, 2 de septiembre de 2014

El mayor.


En este fragmento de "La Mercedes" vemos al hermano mayor, sonriente, resuelto y seguro de lo que hace. Mi sensación es que destila confianza, y así intenté que se viera al pintarlo.

El orden que se ocupa entre los hermanos puede ser determinante a la hora de modelar la personalidad, los gustos y actitudes en la vida. Ser el primogénito, el del medio o el pequeño nos influye decisivamente, aunque parece ser que antes, con las familias numerosas, esto era mucho más palpable.
Aquí abajo os dejo un breve resumen sobre el primogénito, de un interesante artículo de Jon Fernández publicado en "La Vanguardia.com" :

"Las relaciones entre hermanos suelen ser las más largas de nuestras vidas, y de las más importantes, porque forjan las directrices de la personalidad de cada uno. De hecho, los estudios psicológicos certifican que el orden de nacimiento es una variable psicológica importante.
Los estudios de Adler y Sulloway señalan que los hermanos mayores son más conservadores, responsables e incluso más inteligentes que sus hermanos menores. Es curioso que más de la mitad de los presidentes de EE.UU. hayan sido primogénitos, así como 21 de los primeros 23 astronautas estadounidenses y más de la mitad de los ganadores de los premios Nobel. ¿Pura casualidad? 

Arranz aclara que la mayor responsabilidad y conservadurismo de los primogénitos se debe a los valores transmitidos por los padres y a la delegación de autoridad que el niño recibe de ellos para cuidar a los pequeños. “Ese conservadurismo, por lo tanto, no tiene un sentido político sino un sentido objetivo”, apunta. En cuanto a las habilidades intelectuales, puntualiza que los primogénitos tienden a desarrollar una mayor capacidad verbal, debido al papel de interlocutor entre padres y hermanos."

¿Y tú, eres el hermano mayor? En siguientes post hablaré del mediano y del benjamín.

Os envío volando un fraternal abrazo.