jueves, 9 de enero de 2014

¡Libertad!

Este acrílico de 50x70 sobre lienzo, simboliza para mí la libertad interior, la de elegir y decidir.
Pinté este cuadro en un momento de profunda reflexión personal. Llegan momentos en la vida en que hay que asomarse dentro de uno mismo, perdonarse, perdonar y seguir adelante. Creo que el pasado sirve para aprender, es un lugar de referencia, pero nunca debe condicionar nuestro presente.
Ojalá este año que aún está empezando, sirva de punto de partida para muchos proyectos ilusionantes, ojalá seamos capaces de liberarnos de todos los lastres personales y decidir qué queremos de verdad, para luchar por ello y avanzar en nuestras vidas.
Con la misma ilusión con la que esta niña mira el mar en su primer día de vacaciones, saboreando con antelación el chapuzón que se va a dar y recibiendo con los brazos extendidos la sensación de libertad, ¡así quiero yo empezar el año!

2 comentarios:

  1. Felicidades, Lucía:
    Imagino que una de las mayores dificultades al enfrentarte a este tipo de cuadro es lograr que lo representado se acerque a lo ideado. Y tú lo has logrado: este cuadro transmite ese volver a ser un niño que conlleva el sentirnos libres.

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  2. Gracias, Nino. Por circunstancias de la vida, muchas veces perdemos ese espíritu libre que tenemos cuando somos niños. Recuperarlo es un trabajo personal que no todo el mundo es capaz de realizar; a veces los lastres son tan fuertes que condicionan toda una vida.

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