lunes, 25 de noviembre de 2013

La gata de Sara.

Este dibujo está hecho mezclando acuarela, rotulador y collage. Muestra a una gata deseosa de que su dueña le haga un poco de caso.
¿A tí nunca te han llamado gato o gata? Seguro que sí,  por ejemplo porque estiras bien tu cuerpo, porque tienes muchos mimos o porque miras con ojitos golosos... Los gatos son animales muy bellos, pero además hacen unas cosas increíbles; los que teneis gato ya sabeis de qué os hablo, ¿verdad?
Aquí, os dejo, a los amantes de los gatos, una poesía de Jorge Luis Borges, titulada "A un gato":

No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.

10 comentarios:

  1. Sí, grandes y pequeñinos, incluso a veces ronronean más que los cuadrúpedos.
    Gracias por su comentario Sr. Sainz de Santa María.

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  2. Siempre recuerdo un dicho que decía: "Pobre gatina, que cayó del tejado y rompió una patina".
    Por cierto tengo que volver a decir que me gustan mucho tus cuadros y además me gusta la variedad de técnicas estilos y temática. Es una pena no poder asistir a tu exposición, pero me alegro que poco a poco vaya viendo a través de este blog tu arte que nunca me deja de sorprender. En mí tienes un admirador.

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  3. Ese dicho no lo conocía yo, pero sí recuerdo oír de pequeña la canción del "Señor don Gato", en una cinta que cantaban unos niños muy rancios y que no me gustaba nada.
    En cuanto a sus halagos, D. Ignacio, es usted quien me tiene rendida a sus pies, no podría ser de otra forma pues me alegra el día y luego ando feliz como Heidi por las montañas dando brincos entre las cabras...
    En serio, ¡muchas gracias!

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  4. Lo de dando brincos, ¿es literal? Me empieza a preocupar... Jajajaja.

    En cuanto al dicho, querido Ignacio, creo recordar que era: "Una lagrimina pa' la mi gatina, que cayo la escalera y rompió una patina" (María dixit).

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    1. Tienes razón Miguel, era lo de la lagrimina, pero creo recordar que se caía del tejado.

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  5. Quizá más que dando brincos, haciendo piruetas, pues yo soy mucho más de Pipi Calzaslargas, la niña anarquista que aún me sigue inspirando. Tampoco soy muy de cabras ni de subir montañas. Con lo bien que se ve el monte desde abajo, a través de la ventana del bar del pueblo, con un café humeante entre las manos y la chimenea encendida. Yo, subir por subir, pues bueno, tampoco...
    Pero estarás de acuerdo conmigo en que el símil de Heidi era bueno, ¿no?

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    1. Sin duda. Y te doy la razón en lo de que me cuadras más en plan Pipi que como Heidi.

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  6. Hola ¿Heidi?, ¿Pipi?...mejor Lucía, me uno a la admiración del Sr. Sáenz de su arte, maestria y sobre todo mirada, me encanta la ternura de su gato, y aunque soy más de perros, un gato asi no me importaría tenerlo en casa.

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  7. ¡Gracias mil, doña Gemma!, se me vuelven a subir los colores. Estoy con usted en lo de los perros, pero gatos "apechuchables"... haberlos, haylos.

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