jueves, 10 de octubre de 2013

Doña Brígida.

A ver, ¿quién no se ha dormido o ha estado a punto en alguna clase? Yo recuerdo las de primera hora de la tarde, particularmente a finales de primavera, con ese sopor, el calorcillo del ambiente, el estómago haciendo la digestión y esa sensación de que el curso no acaba nunca...
Doña Brígida, la maestra, es otro personaje de "Las aventuras de Calinka" dibujado con acuarela sobre papel.

4 comentarios:

  1. Las clases de Historia con "La Egipcia" en 1º de BUP a las tres y media de la tarde eran maravillosas para esos menesteres. Y que conste que aún tengo en gran aprecio a Dª Josefa Rubio bardón, hoy colega mía en el Colegio de Doctores y Licenciados en Filosofía y Letras y en Ciencias de Asturias:
    http://www.cdlastur.es

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  2. Bueno Sr. Sáenz, por no herir sensibilidades no quería yo comentar lo terriblemente anestesiantes que pueden ser algunos docentes, pero me lo ha puesto usted...

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  3. Yo preferiría no hablar de profesores "plomo", que he sufrido muchos, por que en el fondo yo los evitaba ahorrándoles así el problema de mis ronquidos. Siempre había cosas más interesantes.

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  4. Antes aquí lo llamábamos "pirar", ahora dicen "hacer pellas". En todo caso, aunque no ayude académicamente, también se aprende mucho en esos... "recreos personalizados", ¡jejejé!

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